miércoles, 16 de junio de 2021

Dios nos sorprende!!

Salmos 54:1-7 'Oh Dios, sálvame por tu nombre, Y con tu poder defiéndeme. Oh Dios, oye mi oración; Escucha las razones de mi boca. Porque extraños se han levantado contra mí, Y hombres violentos buscan mi vida; No han puesto a Dios delante de sí. Selah He aquí, Dios es el que me ayuda; El Señor está con los que sostienen mi vida. Él devolverá el mal a mis enemigos; Córtalos por tu verdad. Voluntariamente sacrificaré a ti; Alabaré tu nombre, oh Jehová, porque es bueno. Porque él me ha librado de toda angustia, Y mis ojos han visto la ruina de mis enemigos.'

Mientras caminaba por una calle de Santo Domingo, de repente venia una persona con una piedra en la mano directamente hacia a mí, no pregunte, ni me quede a verificar si me la iba a pegar o no, solo corrí lejos de esta persona, pues la impresión era de atacarme, luego a una distancia prudente vi que era una persona que tenia problemas mentales.

Siempre es sorprendente cuando nos atacan personas que no conocemos, incluso si los ataques son justificados o parcialmente justificados. David dice «gente extraña me ataca» (v.3a). Recuerdo lo sorprendido que estaba la primera vez que leí artículos de personas que nunca había conocido atacando Alpha, HTB y, a veces, a mí mismo. Los ataques sorpresa pueden venir de vecinos, compañeros de trabajo u otras fuentes.

Lo que he encontrado aún más sorprendente es cómo Dios interviene para ayudarnos: «¡Oh, mira! ¡Dios está aquí mismo ayudando!» (v.4a, traducción bíblica The Message) «Dios es quien me ayuda» (v.4a, RVA-2015); Él me sostiene (v.4b) y me ha liberado de todas mis angustias (v.7).

Al mirar atrás reflexionando sobre mi propia experiencia, me doy cuenta de que la liberación no siempre ha sido instantánea, en este caso Sali corriendo, mientras que a veces ha llevado meses o incluso años. Sin embargo, me desafía la respuesta de David. En medio de los ataques él dice «te presentaré una ofrenda voluntaria y alabaré, Señor, tu buen nombre» (v.6).

El sentido de una «ofrenda voluntaria» era que no había ninguna condición puesta para el sacrificio; David no dijo que ofrecería un sacrificio solamente si Dios lo rescataba. Independientemente del resultado del ataque, alabó al Señor por su bondad.

Si estás enfrentando un ataque ahora mismo deposita tu confianza en Dios, cree en que Él quiere ayudarte y alábalo de antemano.


martes, 15 de junio de 2021

Ya es tuya, tú vida

 

Josué 17:17-18 'Entonces Josué respondió a la casa de José, a Efraín y a Manasés, diciendo: Tú eres gran pueblo, y tienes grande poder; no tendrás una sola parte, sino que aquel monte será tuyo; pues aunque es bosque, tú lo desmontarás y lo poseerás hasta sus límites más lejanos; porque tú arrojarás al cananeo, aunque tenga carros herrados, y aunque sea fuerte.'

 

Por los años de 1975, mis padres se mudaron a santo domingo y compraron una mejora, donde vivieron por mas de 30 años, sin embargo, cuando compraron en otro lugar mas cómodo, decidieron vender dicha propiedad, sin embargo, la misma no tenia nada mas que el papel de ventas, no por los dueños del solar, sino de la persona que vivía en la mejora. Aunque tenia varios compradores, la mayoría por el lugar donde estaba requerían el papel del terreno para poder comprar. Al final del día, aunque mis padres eran los dueños de este terreno, nunca podían vender por el precio adecuado porque no habían hecho los papeles del terreno, nunca tomaron posesión 44del mismo, solo Vivian allí como si fuera alquilados, tuvieron que vender la propiedad por poco dinero.

 

El pueblo de Israel había recibido la propiedad de Canaán, la Tierra Prometida. Entonces, Josué dice a los israelitas: «¿Hasta cuándo van a esperar para tomar posesión del territorio?...»  (Josué 18:3). El Nuevo Testamento presenta la «tierra» como una imagen de la vida cristiana (Hebreos 4). Tienes que entender lo que ya es tuyo en Cristo y acto seguido tomar posesión de ello.

 

¿Hay algún área de tu vida en la que aún no estés disfrutando de tu herencia en Cristo? La tierra era la herencia del pueblo de Dios (17:4,7; 18:7,20,27). «Así que Josué los desafió: “¿Hasta cuándo van a esperar para tomar posesión del territorio que les otorgó el Señor, Dios de sus antepasados?”» (18:3).

Aquí vemos, una vez más, la gran diferencia entre la propiedad y la posesión y disfrute de la tierra. A Israel se le dio en propiedad la tierra antes de que tomara posesión de ella y la disfrutara. Cuando sigues a Jesús te haces su amigo. Recibes el perdón, la justificación, la santidad de Dios y el Espíritu Santo. Te haces hijo de Dios; tienes poder sobre el pecado y acceso a Dios; tienes la victoria sobre los poderes demoníacos. Tienes paz con Dios y autoridad sobre el mal en tu vida y en la vida de los demás. Te pertenecen todas las promesas de Dios. Esta es tu herencia en Cristo.

Pero no siempre necesariamente tomarás posesión y disfrutarás plenamente de todas estas cosas en tu vida. En efecto, aquí Dios dice a su pueblo: «¿No se dan cuenta de que les he dado todo esto? ¿A qué esperan?». Puede que hayas dado tu vida a Jesús, pero que no le hayas permitido tomar posesión de todos los aspectos de tu vida: tus finanzas, trabajo, vida de oración, amigos y familia. En mi experiencia, llegar a hacerlo es una tarea que lleva toda la vida

San Pablo escribe que necesitas llevar cautivo todo pensamiento para que se someta a Cristo (2 Corintios 10:5). En algunas áreas la victoria puede ser inmediata, en otras más gradual. Tienes que ir apagando hasta los focos de resistencia más pequeños.

Igual que Israel recibió la tierra como un don del Señor (Josué 18:3), también tú y yo hemos recibido, en Jesús, todas las bendiciones espirituales (Efesios 1:3). La pregunta es: «¿Cuánto tiempo esperarás hasta que comiences a tomar posesión de estos dones? (Josué 18:3).

Señor, gracias porque me has bendecido en Cristo con todas clase de bendiciones espirituales. Ayúdame a tomar posesión hoy de lo que ya es mío por la fe en Jesús.