Salmos 54:1-7 'Oh Dios, sálvame por tu nombre, Y con tu poder
defiéndeme. Oh Dios, oye mi oración; Escucha las razones de mi boca. Porque
extraños se han levantado contra mí, Y hombres violentos buscan mi vida; No han
puesto a Dios delante de sí. Selah He aquí, Dios es el que me ayuda; El Señor
está con los que sostienen mi vida. Él devolverá el mal a mis enemigos;
Córtalos por tu verdad. Voluntariamente sacrificaré a ti; Alabaré tu nombre, oh
Jehová, porque es bueno. Porque él me ha librado de toda angustia, Y mis ojos
han visto la ruina de mis enemigos.'
Mientras caminaba por una calle de Santo Domingo, de repente venia una
persona con una piedra en la mano directamente hacia a mí, no pregunte, ni me
quede a verificar si me la iba a pegar o no, solo corrí lejos de esta persona,
pues la impresión era de atacarme, luego a una distancia prudente vi que era
una persona que tenia problemas mentales.
Siempre es sorprendente cuando nos atacan personas que no conocemos, incluso
si los ataques son justificados o parcialmente justificados. David dice «gente
extraña me ataca» (v.3a). Recuerdo lo sorprendido que estaba la primera vez que
leí artículos de personas que nunca había conocido atacando Alpha, HTB y, a
veces, a mí mismo. Los ataques sorpresa pueden venir de vecinos, compañeros de
trabajo u otras fuentes.
Lo que he encontrado aún más sorprendente es cómo Dios interviene para
ayudarnos: «¡Oh, mira! ¡Dios está aquí mismo ayudando!» (v.4a, traducción
bíblica The Message) «Dios es quien me ayuda» (v.4a, RVA-2015); Él me sostiene
(v.4b) y me ha liberado de todas mis angustias (v.7).
Al mirar atrás reflexionando sobre mi propia experiencia, me doy cuenta
de que la liberación no siempre ha sido instantánea, en este caso Sali corriendo,
mientras que a veces ha llevado meses o incluso años. Sin embargo, me desafía
la respuesta de David. En medio de los ataques él dice «te presentaré una
ofrenda voluntaria y alabaré, Señor, tu buen nombre» (v.6).
El sentido de una «ofrenda voluntaria» era que no había ninguna
condición puesta para el sacrificio; David no dijo que ofrecería un sacrificio
solamente si Dios lo rescataba. Independientemente del resultado del ataque,
alabó al Señor por su bondad.
Si estás enfrentando un ataque ahora mismo deposita tu confianza en
Dios, cree en que Él quiere ayudarte y alábalo de antemano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario